16 de junio, 2021
Una vacuna. La misma pandemia. El hartazgo crece. Todo está confuso. Pago mi multa. Asco. Por todos lados nos quieren exprimir dinero.
Me pregunto: ¿dónde están los de mi especie? No he visto a uno solo. Me siento así; sola.
El otro día hubo un incidente que confundí por completo. Mi novia (ahora ex) llegó a la casa y —a pesar de que yo también estaba ahí— me mandó un mensaje de texto que decía: “Huele a fonda».
Leí el mensaje y sonreí. Sentí una satisfacción inmensa. Finalmente, mis habilidades culinarias habían llegado al punto donde el aroma es equivalente a una fonda. Me sentía en la cúspide gastronómica.
—Merci, madame —pensé.
La verdad es que anduve voladísima todo el día; consideraba abrir ya mi fonda. Es el momento —me dije.
Y así pasé gran parte del día, hasta que llegó la hora de cenar. Dentro de lo que hacía de cenar, olvidé cerrar la cebolla en su contenedor.
Esto despertó al dragón —mi novia cuando se enoja(ba)—. Tuvimos un pleito, porque aparentemente soy la idiota que, después de cocinar, olvida encerrar la cebolla, y ahora la casa olía a “perfume encebollé”. O, como después descubrí… a fonda.
Todo colapsó.
Momento. Lo de la mañana no había sido un piropo. Ni un cumplido. Era eso que hace esta especie de decir las cosas en “código”.
Un código con el que te hace cuestionar todo lo que se dice, a partir de que entiendes cómo funciona.
“Huele a fonda” no significa: gracias por cocinar ricos y deliciosos platillos que me recuerdan a casa y a mi abuela.
Lo que realmente significa es: por última puta vez en tu vida, no olvides tapar la puta cebolla.
No sé por qué no me había quedado claro antes.
El misterio prevalece y la obvia pregunta sale a flote:
¿por qué no decir “tapa la cebolla, por favor”?
La comunicación se complica. Porque ahora qué es qué.
¿Qué significará cuando me dice que huelo rico?
¿Será código de “báñate, por favor”?
¿Y “me gusta estar contigo” será código de “ya no te aguanto”?
- «No pasa nada» = Pasa todo, pero mejor me espero a explotar.
- «Haz lo que quieras» = Más te vale que adivines que quiero que hagas.
- «¿Te vas a poner eso?» = Cámbiate por favor.
- «Estoy bien» = Estoy encabronada y tienes que adivinar por qué.
- «¿Estás enojada?» —»No» = Sí.
¿Tendrá Duolingo una clase para domar este extraño lenguaje de esta especie?
xoxo
La Lencha
Deja una respuesta